
Empecé mi carrera profesional con la intención de aprender masajes. Mientras buscaba información, fui a dar con la escuela de Shiatsu y Movimiento de Barcelona cuya filosofía me cautivó. Rompiendo con mi idea sobre masajes, delante de mí se abrió un mundo que nunca hubiera creído que existía, el de las terapias manuales. El poder ayudar a una persona a equilibrar su cuerpo físico, emocional y mental en su totalidad, simplemente con diferentes tipos de manipulaciones, me pareció algo extremadamente increíble.
Al terminar los 3 años de formación, tanto a nivel terapéutico como de crecimiento personal, me quedé con ganas de conocer otras técnicas, las cuales pudiera integrar en mi terapia y poder ofrecer más a todo aquel que lo necesitara. Así que realicé un viaje a los orígenes, a Asia. Visité Tailandia donde aprendí Masaje Tailandés y Reflexología Podal Tailandesa. De allí me dirigí a India con la intención de aprender algo sobre Masaje Ayurvédico, pero la naturaleza me hizo cambiar el rumbo por el clima. En vez de ir al sur visité el norte del país y allí en Rishikeish, en la cumbre del Yoga, tomé una clase por puro placer y ¡me enamoré!
Terminé mis días en la Gran India realizando una formación intensiva de esta maravillosa filosofía. Al regresar a Barcelona realicé otra formación en la Escuela Yoga Studio, donde me titularon como profesora.
A día de hoy, después de 9 años de continua formación, sigo aprendiendo acerca de terapias en movimiento, insistiendo en el Yoga, Masaje Tailandés y Shiatsu. Doy clases de Hatha Yoga tanto a adultos, como a gente mayor y a niños. Realizo terapia a través del Shiatsu en movimiento, Masaje Tailandés y Masaje Deep Tissue (Descontracturante). Soy profesora de Masaje Tailandés y colaboradora en un curso de Shiatsu.
Estoy contenta por haber convertido mi pasión en mi profesión.