
Empecé mi carrera profesional cuidando a ancianos en centros geriátricos. Durante esa época consolidé valores como el cariño y el respeto hacia las personas mayores, algo que me ha ayudado y enseñado mucho en el trato personal.
Posteriormente trabajé en diferentes áreas hospitalarias. Tras varios años de experiencia, me di cuenta de las necesidades que tenían muchos pacientes, más allá de las prácticas clínicas. Eso me hizo reflexionar y recuperar mis inquietudes hacia las terapias holísticas y naturales como la osteopatía. Su objetivo es encontrar el equilibrio armonizando los distintos sistemas del cuerpo y trabajándolo de forma integral. La osteopatía concibe al ser humano como ser único formado por un cuerpo físico y un cuerpo mental inseparables.
Tanto en lo personal como en lo profesional me considero una persona especialmente sensible con el bienestar de las personas, por ello, trabajar para mejorar la salud de mis pacientes es mi pasión.